Aceleración tiempo-espacio

junio 2013

Categories: Texts

Tomando en cuenta la trascendental influencia gravitatoria de la luna hacia la Tierra, es extremadamente perentorio observar como ese fenómeno envuelve las aguas de los océanos. De ahí que esas ondulaciones, visibles sobre el mar, propongan cuestionamientos estéticos que nos dejan inconmensurables implicancias orgánicas.

Es en estos movimientos superficiales y submarinos donde podemos apreciar cierta densidad y volumen del océano que altera los vestigios de nuestros cuerpos. Pero también, por otro lado, es posible rescatar ciertos patrones de circulación de las aguas oceánicas que originan una compleja síntesis de fuerzas que acentúan de forma diversa e invariable el tiempo y espacio.

Pero la influencia de estas desiguales corrientes ocasiona, incomparablemente, una absorción incólume en todo lo que pensamos y hacemos. Por ejemplo, esboza en esta exposición la heterogeneidad estudiada desde los textos físicos y científicos, pasando por la literatura fantástica y las escrituras de Cortázar. En otras palabras, no cabe duda que al disponer estos antecedentes para una exposición diseñada en una Galería, generaría ciertas inquietudes que pueden ser extraídas desde el comportamiento del elemento agua frente a la interacción fundamental de la gravedad.

Así pues, la artista visual Claudia Müller, a través del proyecto titulado “Semi Diurno”, da cuenta de la textura de esa incalculable masa oceánica que rompe la unidad que determina nuestro tiempo-espacio.

Así es posible que al revelar eventos físicos recabados desde los aportes de la filosofía contemporánea –por ejemplo, a través de los escritos de Heidegger– califiquemos a Semi Diurno como una plataforma que compone los efectos gravitatorios. A propósito desde esta exposición, Claudia Müller condensa elementos y materiales que están presentes en el espacio y que cronometran el tiempo. Pero al unísono, estos planteamientos desarticulan cíclicamente la relación de los fenómenos físicos que inciden en nuestros cuerpos.

De esta modo, Clepsidras (relojes de agua), una obra que llama la atención por sus colosales tres columnas de acero inoxidable que soportan varios bidones de agua, es el manifiesto insigne de la propuesta. Aquí el mensaje no remite al elemento, sino como éste se desplaza a través de la estructura. Una lectura que nos indica el descentramiento natural del agua, pero que en esta ocasión, a través de sistemas de bombeo, genera un susurro ensordecedor.

Frente a esas columnas de acero y bidones de agua nos enfrentamos a una serie de acuarelas tituladas Medidas Mareales. Éstas, sutilmente manchan el estado visual que presenta un mapa oceanográfico. Pero también son éstas acuarelas las que radicalizan la condición temporal del movimiento frente a la gravedad.

Por lo visto, las congénitas características de estas dos obras cautelan la imagen que desenvuelve y comunica la (re)presentación de las mismas. Sin embargo, no todos estos objetos instalados junto a las acuarelas trastocan un relato asociado a la física. Porque la física no opera estrictamente bajo la energía y la materia, más bien traduce las alteraciones que existen en la naturaleza.

Además, Semi Diurno involucra un video en donde la artista antepone la influencia de las fases de la luna en las mareas, sobre una imagen semi sumergida que muestra el movimiento del mar. Y, aunque la oscilación del mar genera una sonoridad somnífera, los cambios o el traspaso a otras fases nos indican una condición versátil de los conceptos tratados en este proyecto.

En suma, estas relaciones espaciales y temporales expuestas en las obras, dialogan con al agua como instrumento de medida y densidad. Es decir, Semi Diurno es un análisis periódico de las fuerzas gravitacionales y una fábula del mecanismo de las mareas.